Cómo afectan las emociones a nuestra piel

Cómo afectan las emociones a nuestra piel

La mayor parte de las emociones que experimentamos -ira, miedo, alegría, ansiedad, tristeza, sorpresa, entre otras- son estados emocionales que afectan tu salud y, como consecuencia, se reflejan en la piel, que es el espejo del alma. Todo lo que sentimos se externaliza de una manera u otra. Para muchas mujeres sentirse guapa es sinónimo de felicidad y, por este motivo, esta se ve reflejada en su piel. ¡Y no hay nada más bello que alguien que desprende positivismo!

¿Cómo puedo lucir una piel bonita? Siendo feliz. Es uno de los factores que más influyen en lucir una piel joven y radiante. Es algo que te repiten a menudo, pero que debes tener más en cuenta. Es muy importante mimarnos y cuidar nuestro estado de ánimo, así como hacer cosas que nos hagan sentir bien. Estar bien con uno mismo es otra forma de cuidar nuestro rostro a diario.

Los aromas, las texturas, los colores e incluso el packaging y la seguridad que te dan alguno de los productos que usas en tu rutina también pueden ayudarte a empezar el día con energía y con una gran sonrisa. Todo suma. ¿Puede la cosmética hacerme feliz? La cosmética sensorial y emocional existe, y hay estudios científicos que así lo demuestran. El color rojo es un claro ejemplo. Llevarlo en los labios puede colorear cualquier día, por muy gris que sea. El “Camaleon Magic Colourstick” es un lápiz labial cremoso y creado a partir de elementos naturales como la manteca de cacao o la rosa mosqueta.

 

 

La aromaterapia y los aceites esenciales también evocan sensaciones de relax, felicidad, tranquilidad, alegría. Y por supuesto, no podemos olvidar la alimentación, que también influye. El OMEGA 3 ayuda a la sintetización de la serotonina, la querida hormona de la felicidad.

De hecho, las reacciones cutáneas como el sudor excesivo, la palidez o las rojeces, son causadas por ansiedad, miedos, angustias o tensiones. Algunos problemas cutáneos pueden verse alterados por las emociones. Cuando una persona está feliz o enamorada irradia luz, mientras que la piel se vuelve grisácea ante situaciones de depresión o tristeza. ¡Tu piel es sabia!

De la misma manera, la salud física también puede reflejarse en la piel. Por ejemplo, se vuelve amarillenta ante una enfermedad del hígado, se enrojece cuando sentimos vergüenza o aparecen signos de expresión y arrugas ante situaciones angustiosas. Y el estrés. Uno de los peores enemigos para nuestra piel. La piel reacciona ante este estado y no de forma positiva. Se muestra apagada, con signos de cansancio y envejecimiento prematuro. El estrés no puede eliminarse pero puede controlarse. ¡Déjalo fuera de tu vida!

Cuando somos felices segregamos endorfinas, una hormona que estimula la actividad de las células y que están relacionadas con la formación de la barrera cutánea y de la hidratación de la piel. Tu rostro refleja lo que ocurre en tu interior. ¡Dime cómo te sientes y te diré cómo envejecerás! 

Sé feliz y también cuidarás tu piel.

 

Imágenes: Pinterest

 

FUENTE MEJORES SITIOS WEB DE BELLEZA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: